domingo, 9 de junio de 2013

EFT: TÉCNICA DE LIBERACIÓN EMOCIONAL

Más del 80% de los problemas de salud que aquejamos tienen su origen en las emociones, o más bien, en la manera en que las gestionamos. A quién no le ha pasado alguna vez que, antes de un examen o de tener que hablar en público,  haya  tenido que pasar por el lavabo varias veces o quizás, que ante la toma de decisiones importantes en su vida haya sentido vértigos o mareos.

Estas situaciones nos son familiares y las aceptamos sin más, pero entonces, ¿porque no ir más allá y pensar que, tanto en lo positivo como en lo negativo, mi pensamiento y mi gestión emocional guardan un papel muy destacado en mi salud?

ORIGEN DE LA EFT
El Dr. R. Callahan, psicólogo americano, fue quién descubrió, durante una sesión con una de sus pacientes, que estimulando manualmente puntos de acupuntura, se podían resolver problemas de índole emocional.

El Dr. Callahan trataba a una paciente con fobia al agua. Ésta era incapaz de bañarse o salir a la calle los días de lluvia. Llevaba en tratamiento psiquiátrico (terapia racional-emotiva, hipnosis...) 18 meses sin haber presentado ninguna mejoría. En una de las sesiones, Roger Callahan, que había estado estudiando el caso para encontrar alguna solución para su cliente, le indicó que se golpeara suavemente un punto de la cara correspondiente al meridiano de estómago. Él fue el primer sorprendido cuando evidenció que inmediatamente, la fobia había desaparecido. Quiso asegurarse y llevó a su paciente a una piscina. Allí pudo corroborar que el problema ya no existía.

A partir de aquí, desarrolló la TFT (Thought Field Therapy). Empezó a aplicarlo a sus pacientes con gran éxito, por lo que decidió difundir el método.

Durante la década de los 90, Gray Craig, alumno de Callahan, simplificó y protocolizó el método denominándolo EFT (Emotional Freedom Techniques). Esto supuso un gran salto a la hora de aplicar la técnica para uno mismo o para los demás de una forma rápida y eficaz.

Desde 1995 hasta ahora, la EFT ha sido aplicada por miles de personas en todo el mundo, obteniendo grandes resultados.

¿EN QUÉ CONSISTE LA EFT?
Es una técnica sencilla, algo así como una "acupuntura sin agujas", que cualquiera puede aplicarse a sí mismo o a los demás, una vez aprendido el protocolo de aplicación.

Es una herramienta fácil de utilizar y eficaz que moviliza nuestra energía, desbloqueándola y reinstaurando su flujo natural, eliminando así, los desequilibrios y disfunciones, contribuyendo a una gestión adecuada de nuestras emociones.

Durante una sesión de EFT, el terapeuta o la propia persona, detectará aquella/s emoción/es que la desestabilizan y que quiere trabajar para dejar de sentirla/s. Establecerá un valor numérico para cada emoción interferenciante, de manera que se pueda ir comprobando el grado de presencia en cada momento. Se iniciarán unas "rondas" de golpeteos suaves (tapping) en los puntos acupunturales establecidos por el protocolo de la EFT y al finalizar cada "ronda", el cliente volverá a cuantificar la emoción que se está trabajando. De esta manera, se irán sucediendo las "rondas" y las valoraciones hasta observar la desaparición del problema.

Dependiendo del grado de afectación, de lo "enterrado" que tengamos el origen de nuestro desequilibrio, podremos solucionarlo en una sola sesión o necesitaremos alguna más.

Suele ser habitual, que al tratar un problema, consigamos rebajar o hacer desaparecer otras emociones que estaban conviviendo con éste.

Al realizar EFT, vamos a brindar un estado de bienestar, calma, relajación y comprensión de nosotros mismos.

Algunas aplicaciones de la EFT pueden ser:

  • traumas
  • tristeza profunda
  • ansiedad
  • sentimiento de culpa
  • insomnio
  • dolor rebeldes y crónicos