jueves, 12 de mayo de 2011

LOS ADITIVOS

Los alimentos que consumimos contienen diversas sustancias extrañas que han ido a parar allí por intervención humana. Éstos los podemos clasificar en dos grupos:

1. Contaminantes
Aparecen en los alimentos por haber sido administrados a la planta o al animal durante su crecimiento: fertilizantes, antiplaguicidas, antibióticos, anabolizantes, contaminantes ambientales (p.e. Mercurio: metal pesado que se encuentra en elevados niveles en el pescado de río; Cadmio: elevados niveles en endibias, lechugas, riñones, hígado de vacuno; PCB (Bifenilos policlorados): se acumulan en organismos animales como peces, ganado o en la leche materna). Los niveles de estas sustancias se controlan valorando unos niveles máximos de tolerancia que se denominan el CONSUMO DIARIO TOLERABLE (CDT)

2. Aditivos
Son productos que se añaden a los alimentos intencionadamente para mejorar su periodo de conservación (conservantes y antioxidantes) , sus características organolépticas (emulgentes y espesantes), su presentación, color, olor o sabor. Su nomenclatura se escribe, por acuerdo de la Comunidad Europea, con la letra E seguida de un número que especifica el tipo de aditivo.
El desarrollo industrial de principios de siglo trajo consigo la expansión del comercio, la mejora de las comunicaciones y el crecimiento de la industria, (también de la industria química); entonces se impulsó la demanda de sustancias químicas que facilitasen la conservación de alimentos, que abaratasen el coste, al tiempo que lo hacían más atractivo al comprador y facilitaban su venta.
Hoy día, si sumamos las sustancias aromáticas, gustativas y auxiliares, el número de aditivos aprobados asciende a 3.000. En países como Gran Bretaña, se estima un consumo anual de aditivos por persona y año en torno a los 3kg.


SEGURIDAD DE LOS ADITIVOS
Toxicidad
- Se nos asegura que los aditivos son seguros (valga la redundancia), pero eventualmente se suprimen alimentos de las listas de aditivos autorizados, porque resultan ser más nocivos de lo que se pensaba de inicio. ¿Qué aditivos de los que hoy consumimos serán prohibidos mañana?

- No existen estudios sobre la toxicidad de muchos aditivos a largo plazo (20-30 años) y, por supuesto, estos posibles efectos tóxicos no se contemplan en la normativa oficial. Algunos de estos efectos a largo plazo se sospecha que podrían afectar principalmente al sistema nervioso y al sistema inmunológico, es decir, provocarían neuro e inmunotoxicidad.

- Los valores de la CDT van cambiando según se tiene más conocimiento de la toxicología de los aditivos, pero no quedan reflejados en la antigua, pero vigente normativa.

- Es, cuando menos preocupante, que el gobierno haya aumentado los límites de tolerancia para residuos de algunos productos sin haber hecho ninguna declaración al respecto.

- La autorización de un aditivo se basa en estudios de análisis estatal que demuestran que una alimentación media consigue siempre mantenerse por debajo del valor del CDT. No tiene en cuenta las grandes diferencias existentes entre los hábitos alimenticios de determinados grupos de población: vegetarianos, "comida rápida", alcohólicos…

- No se contempla las reacciones alérgicas.

Idiosincrasia
- La absorción y sensibilidad a productos químicos varía de unas personas a otras. P.e. el Aspartamo puede producir un grave deterioro neurológico en una pequeña parte de la población general, los fenilcetonúricos; la Lactosa produce diarrea en personas con Intolerancia a ésta.

- Reacciones alérgicas: Numerosos artículos publicados encuentran relación entre consumo de aditivos y el Síndrome de hiperactividad, asma bronquial, urticaria, bajo rendimiento escolar y trastornos del comportamiento.

- Reacciones de intolerancia digestiva: según unos estudios realizados en Dinamarca, se estima que entre el 0,03-0,2 de la población, reaccionan alérgicamente a los aditivos. La administración de colorantes en forma de gotas sublinguales puede producir reacciones de urticaria.
Hace ya más de 3 décadas, el pediatra y alergólogo Ben Feingold desarrolló una dieta libre de aditivos y salicilatos como tratamiento para niños alérgicos, pero se ha demostrado que esta dieta no solo mejora los síntomas alérgicos, sino que también tiene efecto sobre el comportamiento (niños problemáticos, inquietos, con poca capacidad de concentración, hiperactividad…)

Sinergismo
Los aditivos no solo afectan por sí solos, sino que en combinación pueden aumentar su toxicidad. Se conocen algunas de éstas asociaciones, anque muchas son imprevisibles: Cadmio y plomo, Cadmio y nitrosamidas, Radón y asbesto, Asbesto y humo de cigarrillos.
Hay estudios que demuestran que los valores de la CDT de mercurio, plomo, y cadmio no se sobrepasan por sí solos, pero, que a menudo, sí lo hacen en conjunto. A esto, habría que sumar también el efecto de determinadas sustancias consideradas todas como neurotóxicas como son: biocidas (hidrógenos clorados como la dieldrina, la endrina y aldrina), determinados pesticidas y compuestos de fósforo orgánico.

DIAGNOSTICO Y PREVENCIÓN
Ante la sospecha de padecer reacciones alérgicas enmascaradas, lo más aconsejable es estudiar la lista de sustancias aditivas, tomar nota de los alimentos diarios que las contienen y comprobar si existe relación entre la ingestión de determinados ingredientes químicos contenidos en los alimentos y el estado de salud de cada día.
Desde la medicina natural, además de realizar una revisión exhaustiva de la dieta (tipo de alimentos y su procedencia), podemos ayudarnos, p.e., de la biorresonancia o la Kinesiología para detectar aquellas sustancias que provocan disfunciones en nuestros procesos bioquímicos fisiológicos.