martes, 13 de abril de 2010

EL HÍGADO Y LA PRIMAVERA

El hígado, situado en el hipocondrio derecho, es el órgano interno más grande del cuerpo. Realiza multitud de funciones vitales para nuestro organismo: elimina las sustancias tóxicas a través de la bilis, produce colesterol (parte esencial de todas las membranas celulares), interviene en la formación de diversas hormonas...

La Medicina Tradicional China observa al órgano más allá de sus aspectos anatomofisiológicos. Lo considera un complejo sistema interactivo, dependiente de las aferencias externas e internas y a la vez, determinante de las mismas, en la mayoría de los casos.

Así, el hígado rige los tendones, se abre al exterior a través de los ojos y se manifiesta en las uñas. Su estación es la primavera, su elemento la madera, su color el cian, su sabor el ácido, su emoción la cólera y su movimiento es expansivo.

Funciones principales
- permeabilizar y desobstruir los ductos para que pueda fluir, difundir y distribuir el Qi; la pérdida de esta función se expresa frecuentemente como alteraciones psicoafectivas y/o alteraciones digestivas
- almacenar la sangre; se refiere a la regulación del volumen sanguíneo circulante según la necesidades de cada momento

El hígado es el órgano que más rápidamente se altera, bien sea por causas internas o externas, pero también el que se recupera con mayor facilidad. El bloqueo emocional suele ser muy frecuente, aunque los malos hábitos alimenticios le van a la zaga. Algunos de los síntomas más habituales son: nauseas, digestiones pesadas y lentas, hinchazón abdominal (sobre todo por la tarde), cefalea o migraña temporofrontal...

Como ya he mencionado antes, la primavera es la estación por excelencia de hígado, por lo que es un buen momento para depurarlo y tonificarlo, tanto si se tienen síntomas como si no, ya que es un órgano muy sensible y prácticamente todos lo vamos sobrecargando durante el año.

Consejos dietéticos generales
- toma todos los días una infusión de planta amarga al levantarte (cardo mariano, boldo, alcachofera, fumaria...)
- desayuna:
* un vaso de licuado de zanahoria, apio y manzana (sin azúcar)
* cereales en grano muy cocidos con 1 cucharada de sésamo ligeramente tostado y 1 cucharada de alga nori tostada en copos (se puede añadir "leche" de arroz, quinoa, kamut... y endulzar con melaza de arroz, de cebada o concentrado de zumo de manzana)
- empieza la comida con 1 cucharada de algún germinado (alfalfa, rabanitos...) y otra de un alimento fermentado sin vinagre (chucrut, olivas...)
- elimina de tu dieta:  carnes, huevos, lácteos, azúcares, bollería, pan, exceso de sal, conservas, café, té negro y alcohol al menos durante un mes
- utiliza legumbres, tofu, seitán, tempeh, pescado como aporte de proteínas
- cereales más recomendados: cebada, arroz integral de grano largo, quinoa y mijo
- verduras más recomendadas: nabo, remolacha, rabanitos, alcachofas, espárragos trigueros...
- añade algunas setas a tus platos: champiñones, shitake...

Recuerda que cenar temprano y dormir bien es tan importante como alimentarse correctamente.

miércoles, 7 de abril de 2010

NATUROPATÍA: LA MEDICINA DEL TERRENO

El concepto de terreno tiene 2 acepciones distintas:
1- predisposición hereditaria a padecer determinados tipos de enfermedades; concepto utilizado en homeopatía o iridología.
2- lugar donde se desarrolla la enfermedad, que puede ser:
* INTERNO: Lugar anatómico o problemas psicosomáticos, mala gestión de las emociones...
* EXTERNO: Ecosistema donde vivimos.


Los terrenos más conocidos en Medicina Natural son los tipos constitucionales de la homeopatía:
I- CARBONICO ("Sancho Panza"): Brevilíneo, ancho, de cabeza más ancha que larga, de dientes amplios y regulares, hipertonicidad muscular con tendencia a la rigidez. Tendencia a obesidad y a enfermedades relacionadas (DM, HTA...). Niños rollizos, predispuestos a trastornos cutáneos, retraso en motricidad. Suplen con voluntad lo que les falta de agudeza.


II- FOSFORICO ("Don Quijote"): Esbelto, longilíneo. Predominio de la frente más ancha. Dientes más largos que anchos. Tendencia al adelgazamiento. Laxitud articular. Predisposición a enfermedades como neumotórax espontáneo, enfermedades vasculares, problemas emocionales. Inconstantes. Infecc. respiratorias de repetición.


III- FLUORICO ("Rosi de Palma"): Constitución asimétrica, dientes irregulares en forma y reparto, cifosis, lordosis, laxitud ligamentosa, problemas venosos. Comportamiento paradójico (opuesto a lo que piensa).


IV- SULFURICO ("díscolo"): Normolíneo, proporcionado. Tendencia a padecer trastornos alérgicos. Carácter desinhibido. Tendencia a reacciones coléricas, comportamiento sexual excitable o hiperexcitable. Tendencia a abusar del alcohol, de la comida. No se comprometen.


V- Tipos mixtos.


Estas constituciones pueden desembocar en determinadas tendencias mórbidas, llamadas diátesis homeopáticas.


La salud depende de unos hábitos personales y de unos condicionamientos sociales saludables. Mantener un terreno armonioso es una cuestión de responsabilidad individual. Hay tres principios que facilitan el mantenimiento de la salud: actitud mental positiva, dieta sana y ejercicio.